Economía/Empresas.- Philip Green, interesado en Marks & Spencer, uno de los empresarios británicos más llamativos
Green, un autodidacta cuya fortuna personal se encuentra entre las más grandes del país, es conocido especialmente por haber comprado en los años 90 el imperio británico de Sears, un grupo centenario de tiendas que contaba con la marca Selfridges, hoy independiente.
El grupo fue desmantelado y vendido por partes, arrojando un beneficio sustancial para Green, que en 2000 compró las tiendas de ropa BHS por 200 millones de libras (303 millones de euros), y desde entonces el valor de la cadena se ha quintuplicado.
En 2002, el magnate compró al grupo islandés Baugur su participación en Arcadia, gracias a lo cuál se hizo con el control del grupo, que cuenta con numerosas marcas, tales como Top Shop, Burton, Dorothy Perkins y Miss Selfridges, y lo fusionó con BHS.
Sus adquisiciones, sin embargo, no siempre han tenido éxito. En marzo de 2001 ya intentó comprar Marks & Spencer, y en junio de 2002 trató de hacerse, sin éxito, con la cadena de tiendas Woolworths. En 2003, presentó una oferta por la cadena de supermercados Safeway, que finalmente fue adquirida por Morrison.
Conocido por su franqueza, que le ha ganado tantas simpatías como enemistades en la City, organizó hace dos años en Chipre una suntuosa recepción de tres días de duración con motivo de su cumpleaños a la que asistieron 250 invitados, que se disfrazaron de romanos. Green se reservó el papel del emperador Nerón.
| 27-May-2004 20:06:00 (EUROPA PRESS ECONOMIA) 05/27/20-06/04 "

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