El impacto de la subida del precio del petróleo aún está en el aire
La semana pasada muchos inversores creyeron que el dólar debería beneficiarse de la huida global de activos con más riesgo, desatada por la incertidumbre provocada por los altos costos del combustible y su impacto en la economía mundial.
Pero esta semana surgieron dudas en el mercado acerca de esos beneficios, mostrando que el efecto a largo plazo de la subida del precio del petróleo en las monedas, hasta el récord de 21 años, está lejos de ser claro.
Una pregunta clave para el dólar es si los altos precios del petróleo obstaculizarán el flujo de capitales hacia acciones o bonos, los cuales son necesarios para cubrir el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos.
Otra pregunta es si el Banco Central Europeo será más duro que la Reserva Federal en contener las presiones inflacionarias producidas por los altos costos de la energía.
Mucho dependerá de los inversores que mantienen aún fuertes posiciones en activos de mayor riesgo -que tienden a ser vendidos por inversiones en dólares en tiempos de incertidumbre-, y en cómo los consumidores estadounidenses reaccionarán al costoso combustible, dijeron analistas.
"Los altos precios del petróleo afectarán las principales economías, por lo que es un impacto simétrico", dijo Thomas Stolper, economista de mercados mundiales de Goldman Sachs, en Londres.
"Al final, los tres países (del Grupo de los Tres) se verán perjudicados por los altos precios del petróleo. Por lo que no hay un argumento claro para un dólar más débil o más fuerte".
Hasta ahora, el dólar ha perdido más de dos centavos frente al euro después que los futuros del petróleo de Estados Unidos tocaran un máximo de 41,85 dólares el 17 de mayo, el nivel más alto en sus 21 años de historia.
El dólar tocó los mínimos de dos semanas al llegar a cambiarse a 1,2125 unidades por euro este martes.
EL DEFICIT ESTADOUNIDENSE Y EL DÓLAR
El martes los precios del petróleo se mantuvieron cerca de los 41 dólares por barril, debido a las persistentes preocupaciones sobre si la oferta podría satisfacer el fuerte incremento de la demanda mundial.
Muchos estrategas de divisas dicen que un alza prolongada en los precios del petróleo, y los consiguientes altos niveles de aversión al riesgo en los mercados financieros, llamarían finalmente la atención del mercado sobre el déficit por cuenta corriente de Estados Unidos, lo que debiliraría al dólar.
Como el principal importador neto de petróleo a nivel mundial, Estados Unidos sentiría la presión en su balanza comercial de los crecientes costos de las importaciones de petróleo.
"Pero ahora hay una ventana de oportunidad para el dólar," dijo Ian Gunner, jefe de investigaciones de tasas cambiarias de Mellon Bank, en Londres.
"Si lo precios del petróleo fueran a dispararse de nuevo, imagino que el impacto positivo para el dólar es que una mayor aversión al riesgo significa que la gente saldría de transacciones como las de mercados emergentes para pasar al dólar".
No obstante, cualquier impulso para el dólar por parte de inversores que estén cerrando apuestas orientadas al crecimiento en monedas de alto rendimiento, se quedaría eventualmente sin fuerza y dejaría expuesto el déficit por cuenta corriente de Estados Unidos.
"Vamos a suponer que se completa la liquidación de transacciones de alto riesgo y todo el mundo queda con una ponderación por debajo del promedio del mercado, y que estamos viendo también crecientes riesgos de la economía de Estados Unidos", dijo Gunner.
"Entonces esto inhibiría los flujos de capitales a Estados Unidos y dejaría al descubierto el déficit comercial. Esto es negativo para el dólar".
EL PAPEL DE LOS BANCOS CENTRALES
Además del impacto a largo plazo de los altos precios del petróleo en los flujos de inversión entre países y su capacidad para cubrir el déficit comercial de Estados Unidos, los inversores están observando el panorama para las alzas de tasas de interés por parte de la Fed.
Hasta ahora las expectativas de un endurecimiento del crédito por parte de la Fed han sido el motor clave en la recuperación del dólar desde los mínimos récord de febrero frente al euro.
Pero los analistas recuerdan el recorte de tasas ordenado por la Fed en 1973 para contrarrestar los efectos inflacionarios de los precios del petróleo, que se dispararon bajo la presión de un embargo de petróleo de Arabia.
"Si los altos precios del petróleo comienzan a impactar el gasto de los consumidores estadounidenses, entonces limitarán la subida de tasas de la Fed", dijo Gunner. "Por otro lado, la fortaleza del empleo debería estimular la confianza".
Cualquier efecto inflacionario proveniente de los altos precios del petróleo también impactaría en la zona del euro, importadora de petróleo, pero algunos analistas dijeron que es posible que el BCE sea más enérgico frente a la inflación que la Fed.
"El BCE sería muy reticente a recortar las tasas mientras que la Fed puede ser más flexible si los altos precios del petróleo llevan a una gran caída de las acciones y de la confianza del consumidor", dijo Mansoor Mohi-uddin, estratega jefe de monedas de UBS, en Londres.
No obstante, muchos analistas destacaron también que por ahora las preocupaciones sobre el impacto del petróleo en el crecimiento mundial pueden ser excesivas dado que los precios, en términos ajustados por inflación, están aún en la mitad de lo que estaban durante las crisis petroleras de los 70.

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