Crece el optimismo sobre la recuperación económica mundial
Las bolsas suben, pasando del efecto final de año al efecto enero. Sí, este viernes un 'trader' de la bolsa de Taiwán lo describía perfectamente: ?por el momento no se observan señales de agotamiento en su subida, lo que unido a la tradicional entrada de dinero nuevo (también ajuste de carteras) en las primeras semanas del año, nos presentan un escenario aún positivo para las bolsas?.
Alguien podría reparar en que la frase anterior contiene un ?aún? nada esperanzador para la continuidad de estas ganancias en el futuro. Bueno, simplemente es que los inversores han pasado de largo que buena parte de las ganancias en los últimos meses han descontado un escenario económico, político y financiero muy favorable.
En algún momento deberemos contrastar estas expectativas con la realidad. No teman, todo apunta a que esto no va a ocurrir a muy corto plazo.
El optimismo sobre la recuperación económica mundial es cada vez mayor. Partiendo de la economía norteamericana y países emergentes, especialmente asiáticos, que deberían facilitar un crecimiento mundial del 4.0 % durante este año.
Quizá este optimismo sobre la economía mundial ha sido capaz de amortiguar las preocupaciones que podría generar la continuada caída del dólar. Así, mientras la moneda norteamericana sigue su imparable desplome (más de uno se puede extrañar si el euro no alcanza diariamente un nuevo máximo histórico) crecen las cuestiones sobre su potencial impacto económico.
¿IMPACTO EN LAS ECONOMÍAS?
¿Un impacto positivo sobre la economía norteamericana? Sin duda marginal; ¿un impacto negativo sobre las economías europea y japonesa? Depende. Explico esto último. Varios miembros del BCE rechazan que la subida del euro, hasta los niveles actuales, pueda compensar el impacto positivo del crecimiento de la demanda mundial sobre las exportaciones de la zona euro.
Y esta opinión no sólo la comparte el ECB, ya que en una encuesta llevada a cabo entre 1500 compañías alemanas las previsiones son claras sobre la recuperación de las exportaciones en los próximos meses. Con todo, comienzan a surgir discrepancias en esta opinión.
Hace unos días el FT publicaba una información reflejando las preocupaciones y posibles alternativas para compensar la subida del euro. Al mismo tiempo se anticipaba que en el G7 de febrero el principal tema a debatir será la continua caída del dólar.
¿Existe forma de detener el descenso de la moneda norteamericana? Algunos analistas argumentan que un descenso en el diferencial de los tipos de interés entre el euro y dólar podría moderar la caída del segundo.
Olvidan que Japón tiene tipos oficiales cercanos al cero, sin que ello haya servido de mucho. ¿Y la posibilidad de intervenir en los mercados? Como decía hace unas semanas el presidente del BCE, ?siempre es una opción posible?.
INTERVENCIÓN INDIVIDUAL Y NO CONJUNTA
Pero mucho me temo que sería una intervención individual y no conjunta, como ha ocurrido en los últimos meses en Japón. No, no parece existir una solución clara para detener el derrumbe del dólar. Salvo el sentido común, aunque mucho me temo que por el momento va a seguir primando la inercia.
Un miembro de la Fed se reafirmaba hace unos días en el mantenimiento de la política monetaria actual, considerando que no existen presiones sobre la inflación. Seguro que este comentario partía de la publicación de dos datos ciertamente inquietantes: el nuevo descenso de la inflación subyacente en noviembre hasta un 1.1 % anual y la inesperada caída de los pedidos duraderos durante este mismo mes en un 3.1 %.
A pesar de las previsiones alcistas del mercado para los tipos de interés oficiales EEUU (y también del BCE), lo cierto es que las dudas son obvias sobre el rango de subidas de tipos y el momento en que se pueden iniciar.
Parece existir un cierto consenso en que la Fed puede subir de forma cautelosa los tipos oficiales en la segunda mitad del 2004. ¿Cuánto? Me sorprendía este viernes al descubrir los resultados de una encuesta que fija los tipos oficiales en promedio en el 4.0 % a finales del 2005, aunque dentro de un rango de previsiones del 1.5-6.0 %. Un rango demasiado abierto, en mi opinión, como para no sospechar de la elevada incertidumbre que existe sobre el futuro. Veremos.
LAS PRINCIPALES REFERENCIAS ESTE VIERNES SON:
· El Dow <.DJI> finalizó diciembre con una subida del 6.9%, más del 25.3% en el año (aunque una subida mucho mayor si la comparamos contra los mínimos del primer trimestre). La subida del Nasdaq <.NDX> en diciembre fue inferior, aunque en el año alcanzó un aumento del 49%
· Las bolsas europeas subieron un promedio del 4.6% en diciembre, más del 15.5 % en el año (Eurostoxx50 <.STOXX50E>). Los analistas siguen resaltando la mejor valoración relativa de las bolsas europeas frente a las norteamericanas, aunque el punto débil sigue siendo el impacto negativo en los resultados de las empresas de la subida del euro.
Un impacto negativo, especialmente por el descenso de los márgenes, que podría ser compensado con un aumento del volumen de ventas. Poco sostenible en el tiempo, aunque suficiente a muy corto plazo
· La bolsa japonesa ha cerrado este viernes, aunque el resto de las asiáticas han continuado al alza (Kospi +1.3 %; Hang Seng +1.48 %). Mientras los analistas hacen cálculos sobre el impacto negativo en el crecimiento económico de los ajustes fiscales (descenso de gastos y subida de impuestos, hasta 0.6 puntos del PIB) la popularidad de Koizumi cae hasta un nuevo mínimo del 42 %
· Las bolsas iberoamericanas finalizaron el año con tímidas subidas, digiriendo los fuertes aumentos registrados durante el año. Las monedas estables, por encima de los niveles promedio de los últimos meses
· El precio del oro alcanza un nuevo máximo en 315.4 dólar onza. El precio del petróleo en 29.9 dólar barril
· ¿REFERENCIAS A CONSIDERAR ESTE VIERNES?
Esperamos la publicación del PMI de diciembre en la zona euro. En EEUU también esperamos la publicación del ISM de diciembre

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