La reunión del FMI pone la economía de Oriente Medio en el candelero
Unos 14.000 delegados están llegando a Dubai, en los Emiratos Arabes Unidos, para las reuniones anuales del FMI y su organización hermana, el BM, que se realizarán martes y miércoles de la próxima semana.
Como en años recientes, las reuniones estarán precedidas de conversaciones entre ministros y altos funcionarios del Grupo de los Siete, el Grupo de los Diez y otros varias agrupaciones de países.
En los márgenes de la reunión, los jefes de finanzas de las naciones industrializadas del G7 abordarán asuntos como la flexibilidad cambiaria, la economía mundial y la asistencia a Irak y Afganistán.
Las reuniones son uno de los raros eventos que reúnen a los principales funcionarios de finanzas de países ricos y pobres para discutir el estado de la economía mundial, ahora en un proceso de recuperación que poco a poco está cobrando impulso.
"Sentimos que hay ahora más noticias buenas procedentes de los mercados y de la comunidad empresarial que noticias malas, así que esperamos que la recuperación mundial se dé gradualmente, encabezada por Estados Unidos", dijo a la prensa el director gerente del FMI, Horst Koehler.
Dubai, centro comercial y turístico del Golfo Pérsico, está contando con la reunión para atraer la atención del mundo a su desarrollo y su lugar destacado entre los estados árabes de la región, con mucho dinero procedente del petróleo, pero con dificultades para atraer inversión extranjera.
El Oriente Medio como región está afectado por un alto crecimiento, pobreza generalizada, lento crecimiento y un aislamiento de los mercados financieros internacionales.
Ya que el FMI pronostica un repunte de la economía mundial, el organismo quisiera ver al Oriente Medio mejor integrado con el resto de la economía internacional. Algunos economistas del FMI temen que las débiles economías de la región puedan socavar su estabilidad política y dañar el crecimiento global.
"Pese a los intentos por estimular la recuperación y las reformas estructurales iniciales, muchos países en la región siguen en un sendero de crecimiento lento, efectivamente marginados de la globalización y los beneficios de una mayor integración económica con el resto del mundo", dijo George Abed, director del Departamento del Oriente Medio del FMI, en un foro reciente.
Las reuniones de este año podrían traer un drama adicional a la región en un ambiente de un sentimiento antiisraelí en el mundo árabe. Se espera que las delegaciones israelí y palestina asistan a la reunión de Dubai, cuyos residentes no pueden ni siquiera hacer llamadas telefónicas a Israel.
Al igual que con el resto de los países de la región del Golfo Pérsico, Israel no tiene relaciones diplomáticas con Dubai y la visita de la delegación, encabezada por el ministro israelí de Finanzas, Benjamin Netanyahu, trae consigo preocupaciones por su seguridad.
Los organizadores, sin embargo, le restaron importancia al asunto al decir que Israel es sólo una de las 184 delegaciones que participarán de las reuniones.
"Para nosotros, todos los delegados son importantes", dijo Ahmad Al Banna, cordinador general asistente de la reunión, durante un reciente encuentro con la prensa.
Argentina, tras asegurar un nuevo acuerdo con el FMI la semana pasada, podría conversar con acreedores del sector privado así como sobre la necesaria rEestructuración de 90.000 millones de dólares en deuda vencida.
Uno de los asuntos más candentes durante las conversaciones será seguramente el de la subvaluada moneda de China y la creciente presión de Europa y Estados Unidos para que Pekín permita la libre flotación del yuan.

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