El 'plan Bush', pensado para beneficiar a los mayores inversores bursátiles
El cuarto paquete de estímulo económico del gobierno Bush
Las bolsas de Norteamérica pierden la euforia tras conocer el 'plan Bush'
"El papel del gobierno no es manejar o controlar la economía desde Washington D.C., sino eliminar los obstáculos en el camino a un crecimiento económico más rápido (...) y esos obstáculos son claros", dijo Bush ante el Club Económico de Chicago.
El mandatario dijo que la economía está avanzando con la ayuda del gasto de los consumidores.
"Sin embargo, hay algunas advertencias (de peligro) que no voy a ignorar", dijo Bush, antes de citar el creciente volumen de la deuda personal de los consumidores y el peso cada vez mayor de los impuestos en las finanzas de los estadounidenses.
El paquete incluye la aceleración de recortes de impuestos a las ganancias para todas las escalas salariales, un alivio fiscal inmediato para los matrimonios y familias con hijos y mayores incentivos para las pequeñas empresas con el fin de que inviertan en equipos.
En conjunto, según la Casa Blanca, el plan otorgaría a 92 millones de contribuyentes un recorte impositivo promedio de 1.083 dólares este año. Además, alrededor de 35 millones de personas que obtienen ingresos de los dividendos de las acciones podrían resultar beneficiadas.
Un documento de la Casa Blanca que delinea el plan dice que el Consejo de asesores económicos de Bush proyecta que el paquete ayudará a que la economía pueda crear 2,1 millones de empleos en los próximos tres años.
"Esto crea las condiciones para que esta economía crezca y para la creación de empleo en el futuro", dijo el secretario de Comercio, Don Evans, en una entrevista con la cadena de televisión CNN.
Evans criticó una propuesta alternativa de corto plazo presentada por los demócratas el lunes, por un valor de 136.000 millones de dólares, y dijo que el plan de la Casa Blanca ofrece recortes impositivos a largo plazo que beneficiarían a las familias y a otros en su planificación fiscal.
El plan de Bush tendrá que pasar la aprobación del Congreso, donde los republicanos tienen una mayoría estrecha, y costará 674.000 millones de dólares durante los próximos 10 años, más del doble de lo que la Casa Blanca había calculado previamente, y comprenderá alrededor de 98.000 millones de dólares en recortes fiscales durante los próximos 16 meses.
"Propuse un plan enérgico porque la necesidad de este plan es urgente", dijo Bush.
Alrededor de 3.600 millones de dólares del plan serán entregados a los estados para programas de entrenamiento laboral para personas a las que les resulta difícil encontrar empleo.
Pero el presidente optó por no incluir una iniciativa que desembolsaría hasta 10.000 millones de dólares en donaciones a estados con problemas financieros.
Algunos congresistas demócratas, y varios economistas, creen que el plan de Bush tendrá un escaso efecto estimulante para la economía y que, en cambio, profundizará el déficit federal y beneficiará principalmente a los ricos.
Según los cálculos de estos críticos, un 25% del alivio impositivo sobre los dividendos sería para gente que gana más de un millón de dólares al año.
La amplia mayoría de los accionistas estadounidenses no se beneficiará en más de 50 dólares, según los demócratas.
"El presidente realmente está invirtiendo... 600.000 millones de dólares en una vieja, vieja teoría republicana según la cual los beneficios para la clase rica van destilando para los más pobres", dijo el congresista demócrata por el estado de California, George Miller.
"Nosotros estamos diciendo no. Déselo a la gente que lo necesita", añadió.
El portavoz de la Casa Blanca Ari Fleischer defendió el plan, al decir: "El presidente no cree en castigar a la gente porque tienen éxito. Estamos todos juntos en esto".
La Casa Blanca ha convertido la recuperación económica de Estados Unidos en su máxima prioridad, junto con la seguridad nacional.
Las posibilidades de que Bush salga reelegido en las elecciones del 2004 podrían depender de su capacidad para hacer crecer la economía, reducir el desempleo y romper una tendencia de pérdidas de tres años en los principales índices bursátiles.
La pieza central del plan es la eliminación inmediata de los impuestos a los dividendos que reciben los accionistas. Varios funcionarios del gobierno creen que la medida, que tendría un costo de 364.000 millones a 10 años, podría provocar un repunte en los precios de las acciones del 10%, o más.
Más de 10 millones de las personas que se beneficiarían con esta medida son personas de avanzada edad, quienes constituyen un bloque importante para las elecciones presidenciales del 2004.
Para asegurarse de que el plan será aprobado en el Senado, donde la mayoría republicana es muy estrecha, el presidente tendrá que conseguir los votos de algunos demócratas, pero Bush también necesitará embarcar en el proyecto a varios republicanos moderados.
Uno de ellos, el senador por Arizona John McCain, ya ha amenazado con oponerse a un plan "demasiado inclinado" hacia los inversores y los que están mejor económicamente.
"Yo voy a pedirles a los miembros de ambos partidos que trabajen conmigo para asegurar nuestro futuro económico", dijo Bush.

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