Ahorrar es un estado de la mente
Ahorrar es un estado de la mente
Más consejos para cambiar de actitud ante el ahorro
Cierra los ojos. Toma aire.
El paso que estás a punto de dar no es tan difícil. No se trata tanto de recortar gastos como de pensártelo dos veces antes de hacer alguno de los desembolsos cotidianos que, a final de mes, pesan en tu presupuesto.
Aunque el tener que estar atentos a la cartera todo el tiempo parece imposible, una vez puestas manos a la obra nos daremos cuenta que basta con cambiar de actitud mental.
Paso a paso, hagamos una lista de esos pequeños detalles que obvias y que pueden ayudarte de manera radical a que tu presupuesto mensual, por una vez, no acabe en números rojos.
1. Las antigüedades están de moda
Aprovechate de las nuevas tendencias del interiorismo: Tus amigos no cambian sus cortinas por unas nuevas, sino que las arreglan, lo que les confiere un aire de antigüedad bastante interesante. Las mesas, barnizadas o pintadas de un nuevo color, adquieren ese toque rústico que todo salón necesita.
Además, el "hágaselo usted mismo" está haciendo furor: Recuerda que no hay mejor decorador de interiores, pintor o empapelador que uno mismo...con paciencia, eso sí.
2. Lo austero tiene gancho
En un principio, parece imposible de creer, pero una vez que has dicho frases como "vayamos a cenar a un sitio barato" o "demos un paseo en vez de ir de compras", la gente tiende no solamente a no despreciarte por ello, sino incluso a admirarte por haber dado el paso: recuerda que más de uno se encuentra en tu situación.
La actitud no es evitar por sistema las salidas, sino racionalizarlas, eludiendo los tópicos de siempre: No hay nada más terapeútico y barato que una charla con un buen amigo y nada más estresante y carísimo que ese típico viaje relámpago de tres días metido con calzador en tu calendario, con la excusa de que necesitas "relajarte".
3. Juega con el dinero
Las vueltas, a una hucha. El suelto para coger el autobús que finalmente no utilizas, también. Incluso la diferencia que te devuelven al cambiar un objeto por otro.
Almacena los pequeños sobrantes y mira dónde los hayas puesto a final de mes, ya que te sorprenderás de lo mucho que has conseguido ahorrar. Haz una prueba: cuenta las monedas que tienes en la cartera y que estás despreciando por tener un valor ínfimo. ¿Sorprendido?
4. Recapacita, recapacita mucho
Esa salida que se salda con una cena te cuesta lo mismo que tus compras de alimentos para toda la semana. Ese par de zapatos que tanto te gusta vale la mitad que tu abono mensual para el transporte público. Dejar las luces encendidas al bajar "un momento" a la calle puede suponer un aumento del 10% de tu factura si lo haces más de una vez...
No es necesario seguir. Presta atención a lo que cuestan tus movimientos y comprenderás lo fácil que es sacarle partido a tus distracciones.
Más consejos para cambiar de actitud ante el ahorro
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