Gescartera (Ampliación).- Pilar Giménez-Reyna declara ante la juez que su cargo era formal y no tenía poderes
El abogado de Giménez-Reyna, Agustín Tornos, resaltó al término de la declaración que no se habían solicitado medidas cautelares contra su cliente, por lo que quedó en libertad. Además, aseguró que Giménez-Reyna había declarado no saber cómo funcionaba la empresa y por tanto qué ha podido pasar con los 13.000 millones de pesetas depositados por los clientes y que, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), se ignora cuál es su paradero.
Su abogado insistió en que Pilar Giménez-Reyna era directora comercial de Gescartera desde 1992 y en diciembre del año pasado accedió a la Presidencia porque falleció Antonio Camacho, padre del principal accionista de Gescartera Holding, Antonio Rafael Camacho Friaza, quien se lo pidió al haber sido, al igual que José María Ruiz de la Serna, inhabilitados por la CNMV para ocupar cargos institucionales. El expediente respecto a la compañía fue sobreseído.
Según Giménez-Reyna, Camacho, que ingresó en prisión por estos hechos el pasado lunes, y Ruiz de la Serna, al que se le impusieron comparecencias diarias por la enfermedad que padece, son los administradores de hecho de la agencia de valores.
Tornos manifestó que su cliente no detectó ninguna irregularidad en la empresa, porque cuando accedió a la Presidencia su función siguió consistiendo en captar clientes, igual que había hecho desde 1992. El abogado puso el ejemplo de solicitar un estracto bancario, en el que constan unos ingresos, y no mirar la caja del banco para comprobar que efectivamente hay ese dinero.
Las fuentes jurídicas consultadas indicaron que José Manuel Pichel ofreció una explicación similar a la de Giménez-Reyna de por qué había entrado al consejo de administración de Gescartera, lo que se pactó el pasado mes de enero y no se materializó hasta marzo. Indicó que lo hizo "por confianza", y que no sabe nada de dónde está el dinero, porque es "un tercero ajeno a la gestión".
FUNDACION ONCE.
Tanto Giménez-Reyna como Pichel, quien también quedó en libertad al no solicitar ninguna acusación medidas cautelares contra él, se autocalificaron de perjudicados por el engaño, puesto que sus familias han invertido en la sociedad. Además, Pichel explicó que antes de que la Fundación ONCE invirtiera en Gescartera se encargó un estudio para conocer su situación financiera que fue positivo.
En este sentido, el abogado Luis Rodríguez Ramos, que ejerce la acusación en nombre de la Fundación ONCE, al haber sido admitida a trámite la querella que presentó al destaparse el escándalo, afirmó que las cuentas del ejercicio correspondiente al año 2000 fueron aprobadas sin problemas por el consejo de administración, ya que la auditoría realizada a tal efecto no detectó ninguna irregularidad.
La Fundación ONCE no tuvo ningún problema con su inversión en Gescartera hasta que el pasado mes de enero solicitó la devolución de 200 millones de pesetas y sólo les dieron 160. No obstante, como les ofrecieron explicaciones y ellos se habían comprometido a mantener una inversión de 750 millones de pesetas no sospecharon que hubiera alguna irregularidad.
Esta tarde, la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios tomará declaración al consejero de Gescartera Francisco Javier Sierra Flor. Respecto de él y de Pichel, Pilar Giménez-Reyna manifestó que su situación en el consejo de administración era similar a la suya, puesto que ninguno de los tres tenía poderes de gestión. | (EUROPA PRESS) 07/19/16-56/01 "

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