Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

Ocio

Fiebre por el maratón entre los directivos españoles

Reconocidos nombres de la élite empresarial española dedican sus escasos ratos libres a la maratón, una disciplina caracterizada por el desafío a los límites del propio cuerpo.

La maratón no es un deporte apto para perezosos. Antes de la carrera, hay que cumplir un duro programa de entrenamientos durante al menos tres meses, con seis sesiones a la semana y una sola jornada de descanso. El día señalado, el mero hecho de llegar a la meta exige correr durante 42 kilómetros, con las pulsaciones desbocadas y el corazón al límite de las fuerzas. Dada la dureza de esta disciplina, muchos se preguntarán por qué reconocidos nombres de la élite empresarial española han optado por esta actividad, en lugar de dedicar sus ratos libres al golf, el padel o el tenis, menos exigentes para el cuerpo y también para el alma. Los interesados lo tienen claro: El atractivo está en la lógica del reto alcanzado.

«Llegar a la meta de una maratón te produce una satisfacción enorme de haber cumplido tu objetivo. Se termina la presión que te has metido durante los tres meses anteriores de entrenamientos. También es un gran alivio, porque correr durante tres horas a 160 pulsaciones es muy incómodo, muy agotador mentalmente. Ese día te crees el rey del mundo», explica Antonio Rodríguez-Pina, consejero delegado de Deutsche Bank en España.

«Todos necesitamos ponernos retos y conseguirlos. Y cuando consigues superarlos, es gratificante. Además, te encuentras mejor, duermes mejor. Estás cansado pero es un cansancio sano», coincide José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis.

Una moda creciente

Precisamente, ese perfil de personas «amantes del esfuerzo, ordenadas, ambiciosas, sacrificadas, a la que le gusta ponerse metas y planificar» es el que explica que se haya extendido la moda de la maratón entre las cúpulas directivas, según cree Rodríguez-Pina.
Otro de los factores que ha contribuido a la expansión de este deporte está relacionado con la facilidad para encajarlo con un estilo de vida ocupado y un trabajo exigente, donde los viajes son frecuentes.

«Con meter las zapatillas en la maleta vale», explica Rubén García, director de Threadneedle para Iberia, Latam e Italia, quien insiste en aclarar que él «sólo» corre media-maratón (21 kilómetros).

Corriendo antes de iniciar una dura jornada de reuniones, García ha descubierto ciudades como Londres, Nueva York, Santiago de Chile, o Boston, en una práctica que ha bautizado como «running seeing» (en un juego de palabras entre la expresión «sightseeing» -hacer turismo- y «correr» en inglés) .
«En el sector, la gente no dispone de tiempo y esto te permite estar a punto rápidamente. También eliminas estrés, que ha aumentado desde la caída de Lehman. Ahora bien, no permite esconderte como en otros deportes: aquí, o estás en forma o no corres», asevera.

publicidad
publicidad
publicidad