
2. No todas las entidades bancarias son iguales, ni tienen los mismos criterios. Mientras algunas entidades le denegarán una línea porque sus fondos propios no llegan al 40%, otras lo harán por su falta de fincabilidad. Y habrá otras que estarán encantadas de hacer negocios con su empresa. Por lo tanto, el no de una entidad no implica el no de otra. Si necesita financiación, negocie, negocie y negocie.
3. Haga fácil la negociación, tenga la documentación de su empresa digitalizada y lista para entregar. Prepárese a negociar, tenga su información fiscal, mercantil, de prensa, etc… lista para ser enviada con un solo clic.
4. Recuerde que las entidades financieras no son una ONG, son empresas que buscan beneficios. Lo que quieren es ganar dinero con los productos que le vendan a su empresa y asegurar el cobro. ¿Le suena? Es lo mismo que usted quiere de sus clientes. Analice qué beneficios le está produciendo al banco y utilice esa información.
5. Negocie cuando tiene fondos, no espere a necesitarlos. Por ello es imprescindible que lleve un buen plan de tesorería que le permita saber con antelación cuando va a necesitar fondos. Si negocia con meses por delante podrá hacerlo sin prisas y elegir opciones.
6. Cumpla los compromisos. Si tiene un problema para atender un compromiso con su banco, no lo esconda, contacte con el banco y explique la situación. Es mejor anticiparse y renegociar que esperar a que el banco reclame.
7. La mala gestión no se arregla con un crédito. Si su problema financiero nace de una mala gestión en su empresa, un crédito no va a solucionar el problema. Las operaciones de refinanciación deben ir acompañadas de un replanteamiento de la gestión de la empresa, en caso contrario sólo alargan la agonía. En según qué casos es mejor cerrar de forma ordenada que seguir adelante.
8. El pasado no es una garantía para la entidad. Es un punto previo, es decir, si es positivo no es una garantía, pero si es negativo paralizará la negociación.
9. Tenga paciencia. Las entidades bancarias toman decisiones que nos llegan a través de personas que no han participado en las mismas. En ocasiones nos proponen condiciones que nos parecen excesivas o presunciones que tildaríamos de descabelladas. No se enfade, sea paciente, siga negociando o cierre la negociación, pero mantenga una actitud que le permita volver a abrir la puerta si lo necesita.
10. Honestidad y transparencia. Es la única manera de trabajar con los bancos a medio y largo plazo. No subestime la capacidad de los bancos de obtener información. En ocasiones saben de su empresa más que usted. Sea honesto.

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