
Nadie es inmune a la recesión. Ni tan siquiera la Cámara de Comercio de España en Estados Unidos, que ha tenido que aplazar de forma provisional la cena anual en el lujoso hotel Waldorf-Astoria de Nueva York, donde cada ejercicio se elegía al empresario español del año en la mayor economía del mundo.
Las cenas han sido siempre un éxito rotundo de participación, especialmente las dos últimas en las que se premió la trayectoria de Ignacio Sánchez Galán, como presidente de Iberdrola tras la compra de la estadounidense Energy East, y la de Esther Koplowitz, como máxima responsable de FCC, por la gestión de las marquesinas de los autobuses de la ciudad de los rascacielos.
El pasado año estuvieron en la mesa presidencial los responsables en España de JP Morgan (Enrique Casanueva), Morgan Stanley (Luis Isasi), Pricewaterhouse (Carlos Mas), así como representantes de Telefónica (Alfredo Timermans), BBVA (José María García Meyer) y Gamesa (Guillermo Ullacia). También estuveron el embajador de Estados Unidos en España, Eduardo Alejo, y el de España en Estados Unidos, Carlos Westendorp.
La decisión de suspender la gala tiene otra lectura positiva. Por una parte, desde la Cámara de Comercio de España en Estados Unidos se considera que la visita del Principe de Asturias, SAR don Felipe de Borbón, el pasado mes de marzo, es el mejor homenaje posible a una institución que este año cumple su 50 cumpleaños. Por otra parte, además, se estima que en una época como la actual de crisis financiera mundial no es bueno hacer alarde muchos faustos.
El problema de financiación que ha tenido la organización que en España preside Antonio Camuñas está bastante extendido. Otros lobbys de presitgio se han visto obligados a suspender conferencias y jornadas que hacían anualmente ante la dificultad para encontrar patrocinadores. “El recorte de costes es generalizado y las empresas son las primeras que quieren dar ejemplo. No se puede echar a la gente y gastarse el dinero en actos para honrar a un presidente”, sostienen desde una empresa que organiza eventos corporativos.
Lo que sí ha celebrado la Cámara de Comercio España-Estados Unidos es su asamblea general. Lo hizo en la sede que la compañía valenciana Lladró tiene en Nueva York. La empresa de productos de lujo cedió sus salones y Bancaja pagó el coctail posterior a la reunión. La caja, también valenciana, abono algo más de 2.000 dólares por ser el patrocinador del evento, casi lo mismo que costaba el pasado año una entrada individual al coctail VIP y la cena.

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